El sistema cuatrimestral que adoptó la Universidad desde sus inicios la destaca como la mejor opción educativa, ya que reduce a tres años cuatro meses el tiempo de estudios de una carrera profesional, permitiendo con esto al alumno integrarse de una manera más rápida y competitiva al sistema productivo.
Otra ventaja que este sistema ofrece al alumno es la de los horarios, que por ser fijos (matutino, vespertino y nocturno), le permiten trabajar mientras estudia.
Pensado mayormente para la gente que trabaja, el sistema cuatrimestral se introdujo a partir de 1977, por el profesor Andrés Cardona Lara, pero comenzó a funcionar dos años después.